
Cincuenta minutos tardaba la Gabriela en llegar a su escuela, todos los días la misma rutina, sin importar el clima ni mucho menos la compañía. A sus cortos once años de edad, bien reconocía el camino, aveces tardaba un poco más por la lluvia y el barro, sus pies no conocían el cemento.
Ella vivía en el campo, al interior de Santa Cruz, su familia era extraña, esta mal constituída, en su casa solo habían hombres, tres adultos y cuatro niños. Entre los adultos estaba su padre, Javier se llamaba, el era un hombre bueno, trabajador pero analfabeto. Los otros eran tíos, que a pesar de su avanzada edad, seguían trabajando trece horas diarias como arrieros.
Gabriela cada mañana se esmeraba en llegar temprano a la escuela, no era precisamente interés en aprender lo que la motivaba, sino que huir de los abusos y maltratos constantes de sus primos; ella era introvertida, siempre andaba sola y mal vestida, aveces su padre la acompañaba, y solo ahí se sentía protegida. Cada noche intentaba arrancar, pero siempre uno de esos niños la imposibilitaba, la amarraba a la cama y luego le pegaba, todo en silencio para que nadie escuchara el macabro flagelo.
El mayor de estos descriteriados tenía solo catorce años, pero la muerte de su madre habia destruido por completo sus criterios, sentían rechazo por la Gabriela, ella sin culpa alguna, sin entender nada, se mantenía rendida y sumisa ante ellos. Cada vez que la miraban se empapaban de odio, pensaban que por culpa de ella había muerto su madre.
Cinco años atrás la Gabriela comenzaba su caminata hacia la escuela, esa vez la acompañaba la mama de los niños; el cielo estaba oscuro, el barro generoso y la lluvia violenta... iban tomadas de la mano, temerosas y mojadas, ya casi a mitad de camino los pies se demacraban,un fuerte viento detenía sus pasos, todo se torno imposible, ambas desesperadas veían como sus manos se alejaban, la Gabriela grito y su tía cayó al piso, se golpeo la cabeza, comenzó a sangrar excesivamente y el viento no paraba, la Gabi mas gritaba, pero ella ya no la escuchaba.
Desde ese tragico día esta niña de en ese entoces seis añitos,ha sido victima constante de maltrato, desafortunadamente en algunos lugares rurales esta historia es aprobada... Pobre Gabrielita....

1 comentarios:
Las historias hacen la gran historia y por eso valen mucho, son como los ladrillos del gran muro que todos ven ...
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